Entre los impulsos y sentimientos más fuertes del ser humano se encuentra el que encamina hacia el contacto genital y las relaciones sexuales. Esta energía natural, durante la adolescencia, abre inquietudes importantes y requiere la mejor concentración y comunicación ante la trascendencia de este comportamiento sexual.
Este deseo, desde el comienzo de la adolescencia, es normal. Es importante que todas las personas se reconozcan y acepten como seres sexuados pero igualmente importante es que también reconozcan su capacidad para planear su vida y tomar decisiones responsables, saber cuándo es el mejor momento para “hacer el amor”.
E
n la conducta de los adolescentes hacia la búsqueda de relaciones sexuales, influyen mucho los cambios biológicos, psicológicos y sociales por los que se pasa. Las razones por las que muchas veces los adolescentes inician su vida sexual tempranamente puede ser por el medio en donde se desenvuelve, los medios de comunicación que crean la necesidad de tener relaciones tempranas a fin de sentirse como hombres o como mujeres, para estar a la moda, para ser igual a los demás, por satisfacer una curiosidad o sencillamente, por ser más popular. Sin tener en consideración la manifestación del amor.
Es demasiado importante que el adolescente sea capaz de no dejarse influenciar negativamente por la sociedad y por lo que a ésta se refiere, pues pensar ejercer el acto sexual por el simple hecho de ser más popular o más hombre, desacredita a la persona en cuento tal, en cuanto ser humano capaz de sentir deseos y de poder manifestarlos con cariño y amor.
Por Priscila Guerra Lamadrid.


